Aunque los detalles técnicos sobre la "cédula del buen vivir", anunciada el martes por el presidente Hugo Chávez y que permitirá a las personas obtener financiamiento para sus consumos en los biceabastos, aún no han sido especificados, las opiniones al respecto son diversas.
Hay quienes han manifestado que esta cédula es una estrategia electoral, otros que sería el comienzo de planificación centralizada al estilo de los países detrás de las cortina de hierro en el siglo XX, con lo cual se llegaría a una tarjeta de racionamiento como la existente actualmente en Cuba.
José Guerra, director de la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela (UCV), dijo en conversación telefónica que el problema de la medida está en la definición del "consumo necesario" señalado por el Presidente de la República. "Lo realmente preocupante del tema es que se quiere establecer la planificación central como en los países comunistas. Eso quiere decir que un burócrata en una oficina decide cuánto consume cada quien", dijo el economista.
Guerra dijo que nadie puede interpretar lo que los consumidores necesitan. "Cómo se va a establecer lo necesario para un vegetariano, o para personas que se alimentan bajo regímenes especiales", se preguntó Guerra. El especialista también recordó que la planificación central en las naciones comunistas se encargaba no sólo de normar las cuotas de consumo sino también la producción y distribución de los diferentes rubros.
Con respecto a la viabilidad técnica, José Guerra comentó que es totalmente factible, pues sería como otorgar a los usuarios una tarjeta de crédito. Sin embargo, resaltó que este financiamiento se daría a las personas a costo del patrimonio del Banco de Venezuela (institución en la que se apoya el proyecto), pues el crédito al consumo es el que presenta la tasa de morosidad más alta del mercado. La propuesta del gobierno prevé plazos a 24 meses y límites de crédito de acuerdo al ingreso.



No comments:
Post a Comment